LAS GORDITAS TAMBIÉN SOMOS BONITAS

Hello, hello, señorita de la web.

¿Puedes creer lo que vi hoy?, pues te cuento que después de mi descanso en la escuela, una niña de mi salón que se toma todo muy apecho, comenzó a intimidar a Patsy, otra chica del salón de al lado, pues la acusaba de haberla señalado.

Cuando Patsy, le dijo: "yo no te señalé a ti", la supuesta víctima, le respondió sin pensarlo un segundo: "¡Tú cállate y cuando bajes de peso, entonces podrás decirme algo!"

La cuestión aquí, es ¿tener sobrepeso está peleado con poderte defender?, ¿no tienes coordinación entre lo que piensas y dices, solo por tener sobrepeso?

La realidad es que no es así. Honestamente me dolió mucho ver la cara de Patsy, fue como si al escuchar el comentario tonto y sin sentido de la otra chica, hubiera perdido toda posibilidad de responder y pues cómo no iba a ser así, si le dio al blanco en su debilitado autoconcepto.

Yo decidí no tomar partido por ninguna de las dos, porque no supe en realidad cómo comenzó todo, sin embargo pensé: "Patsy, puede perder peso, modelar su cuerpo y descubrir que tiene un gran potencial y una excelente disciplina personal, pero tú, si no aprendes a controlar tus emociones y a ser más humilde y a no creerte el centro del universo, por muy flaca que estés, siempre serás una tonta que habla puras tonterías"

A lo que voy con esto es que todas las personas, sin importar la forma de nuestro cuerpo, merecemos ser tratadas con respeto. Quienes hemos vivido con sobrepeso tenemos que enfrentar una guerra personal con lo que queremos ver en el espejo y con lo que realmente vemos cuando estamos frente a la imagen de un cuerpo con celulitis, flácido y con estrías.

Lidiamos con el hecho de que nos gusta algún vestido que se ve divino en el aparador y cuando preguntamos por él en el almacén, la vendedora, algunas veces molesta y de mala gana, nos dice: Únicamente lo tengo en talla chica y mediana, en grande y extragrande no hay; eso, en el mejor de los casos, algunas veces sólo nos dicen: "No tengo tu talla"

En otras ocasiones, hay quien te dice respecto a la ropa: "Sí, está muy bonito, pero para tu prima, tu hermana, tu amiga; porque tú estás muy gordita y no se te vería bien"

El espejo, deja de ser tu amigo, porque por mucha ropa que tengas, nada te luce de maravilla y la gente juzga, por qué nadie te dice: "Eres hermosa, con tu celulitis, tus estrías y tus llantitas. Eres divina por tu forma de ser, pensar y sentir y si tú deseas bajar de peso, estoy aquí para apoyarte y acompañarte en el proceso de transformación"

Mucho se habla de emociones atoradas, de situaciones no superadas y que se alojan en el cuerpo dando como resultado el sobrepeso. No es mi intención confirmar o desmentir esas teorías, lo único que quiero es generar conciencia en quienes tenemos sobrepeso y en quienes no.

No. 1 No somos monstruos, ni somos tontos y somos tan capaces de llevar a cabo diversas actividades como cualquier otra persona. Quizá seamos más lentos para correr, o tal vez no tengamos una gran coordinación motriz, sin embargo, si nos lo proponemos, podemos hacerlo.

No. 2. No somos tontos, nuestras neuronas no tienen una capa doble de colesterol y triglicéridos que limiten nuestra capacidad de pensamiento, de análisis y síntesis. Hasta donde yo sé, el ser gordito, no impide que puedas ser un buen abogado, contador, escritor, químico, bibliotecario, maestro, diseñador de modas, etc.

No.3 No apestamos, sí es cierto que podemos sudar un poquito más, pero si somos higiénicos y tenemos cuidado en nuestro aseo personal, podemos oler tan delicioso como una persona delgada.

No. 4. No tenemos por qué aguantar que se burlen de nosotros o nos segreguen. También tenemos sentimientos, somos seres sociales como cualquier otro que no sea gordo u obeso. Merecemos las mismas oportunidades que tienen las demás personas y por supuesto que tenemos un buen sentido del humor.

Podría hacer una lista interminable, sin embargo, pienso que no se necesitan muchas palabras para decir: RESPETA, sencillamente no juzgues la imagen de nadie, recuerda que el cuerpo es la carcasa, el escudo que todos tenemos para impactar de una u otra manera al mundo.
Si no tienes argumentos para gritarle al que tienes enfrente, no te pongas en ridículo usando su cuerpo como pretexto para hacerlo sentir mal.
Si la obesidad te molesta, pregúntate primero qué no aceptas de ti mismo, qué te incomoda respecto a tu imagen para proyectarlo en el otro.

El mundo es muy ancho, cabemos todos en él y lo mejor de todo, es convivir en paz. Si tus palabras servirán para dar apoyo, aliento y esperanza a alguien más, abre la boca y extérnalas, si únicamente vas a utilizarlas como misiles para lastimar a otros, mejor trágatelas junto con tu amargura.

Y si tú eres "gordita" o "gordito" acepta y quiere tu cuerpo, la mejor herramienta para tener un cuerpo saludable es amarlo, no lo juzgues mal cuando lo veas desnudo frente al espejo, por el contrario, dile que es hermoso y dale las gracias por ser tu vehículo, tu referente de identidad y abrázalo. Conforme tú asumas la belleza que realmente tienes, entonces comenzarás a transformarte porque pondrás límites y le dejarás muy claro al mundo que tú te respetas y te quieres. Tú te verás distinta, te sentirás diferente y nunca nadie jamás se atreverá a minimizarte o a despreciarte.

Hasta la próxima Señorita de la Web.
Maryloli Díaz.

Comentarios

  1. Buenas noches , señorita de la web. Encuentro interesante su artículo y estoy totalmente de acuerdo en que, lo que debe prevalecer es el respeto entre individuos. Sin embargo la obesidad lejos de ser solo un problema estético, desencadena en muchos problemas de salud. Lo primero que deberíamos de hacer es aceptarnos tal cual y dejar de tener esteriotipos.
    Debemos cuidar de nosotros mismos, la obesidad es un descuido y falta de cariño hacia uno mismo. No solo la gente gordita tiene traumas o complejos, en general la mayoría los tiene sin importar el físico y como dicen lo gordito se quita pero lo pendejo nunca. El respeto es la clave. Vive y deja vivir.

    ResponderBorrar
    Respuestas
    1. Excelente aportación Shamara. Muchas gracias

      Borrar
    2. Si uno se respeta y se quiere a sí mismo entonces tomará las decisiones correctas de alimentación. Yo me amo pero también amo el pan... es una pelea constante! 😱😅 No ayuda que alguien se burle, claro pero si lo hacen me propongo hacer algo al respecto ya que no necesito eso en mi vida

      Borrar

Publicar un comentario

Entradas populares